Ayer finalmente recibi la llamada tan esperada.. “Llamo de la empresa MERKO SRL para proponerle una entrevista de trabajo para el cargo de Asistente en comercio exterior mañana a las 10:30hs ”. Siiiiiiii !!! Al finnnnnnnn !!!...
Esa noche revise todo lo que sabía sobre el tema (como podrán imaginarse, apuntes y libros) y me acosté tempranito para evitar el “autoboicot” que implica quedarse dormido. Me levante 3 horas antes.. volví a revisar lo que tenía sobre la materia en cuestión (si si.. otra vez apuntes y libros), me cargué de energías positivas y sin tener dudas de mi capacidad, salí al encuentro de mi futuro. El problema fué que me olvidé de algo fundamental....
Es bien sabido para quienes nos encontramos en la búsqueda del tan ansiado trabajo que los famosos e indispensables “Curriculums Vitae” son en parte verdad y en parte mentira, y para quienes no salimos favorecidos en la experiencia y conocimientos prácticos, un poco mas.
Como saben, yo me encuentro en el último grupo por haber dedicado la mayor parte de mi vida al estudio, es decir, a leer y aprender cosas que raras veces son útiles para algo más que para decir que sabemos sobre ellas. Sin embargo, eso no ha menguado mis aspiraciones y el gran “dibujo” que he formulado como mi “hoja de vida” ha dado vueltas y empapelado la ciudad. Precisamente, de esto fué de lo que me olvidé... no todo lo que mi CV dice es completamente cierto.
Imaginar una situación extraña en una entrevista de trabajo suele ser bastante dificultoso… usualmente lo peor que pensamos puede pasarnos es que no nos tomen pero si quieren que les diga algo.... hay cosas peores.
En fin.. 10 de la mañana me encontraba paradita en la puerta de donde me esperaba el resto de mi vida (?)… 25 minutos más tarde y 4 puchos despues (lo que hacen los nervios) toco el timbre :
- “Hola... tengo una entrevista para asistente de comercio exterior” y como si fuera la clave secreta de la cueva de Ali Babá se escucho un...
-“Si si, adelante”… y la puerta se abrió.
Allí estaba Melisa, impecablemente vestida y maquillada para la ocasión, con su sonrisa brillante y con más ganas que aptitudes para el trabajo en cuestión.
Los primeros 10 minutos transcurrieron como todos conocemos..
-“Cuenteme un poco de usted.. como se ve para este trabajo?? Que es lo que hace de su vida?? Esta trabajando actualmente?? Es una persona responsable.. dedicada.. organizada...??”
Quienes esten leyendo esto sabrán que esta es la parte más estúpida de una entrevista porque si tenemos todavía dos neuronas en funcionamiento, estamos totalmente seguros de que nuestra tarea consiste en decir lo que el otro quiere escuchar...
-“Me llamo Melisa. Tengo 25 años y soy estudiante avanzada de relaciones internacionales; no estoy actualmente en el mercado laboral pero en este trabajo me veo bien.. tengo muchas ganas de aprender y por la organización, la responsabilidad y la dedicación no tiene de qué preocuparse.. lo soy en amplios sentidos...”
Hasta aquí todo iba sobre ruedas, o por lo menos la expresión de mi interlocutor daba a entender que así era...
“Siii... este trabajo es mio!!!” pensé ignorantemente..
Tres minutos despues de terminada la conversación que acaban de leer y 1 segundo despues de haber sido inspeccionada (nuevamente en AMPLIOS SENTIDOS) por quien me observaba, vino la parte de la entrevista extraída de una novela de Stephen King.
-“Bueno, para completar, sólo queda que le haga una simple pruebita… pase por acá por favor”
La “pruebita” en cuestión trataba de la confección de una “lista de Envío” para diferentes proveedores con un incremento del 50% en un caso y un 75% en el otro … en EXCEL !!!!! Siii.. en EXCEL ! Y como si esto fuera poco, tenía a quien yo suponía hasta ese momento sería “mi jefe” a mi lado evaluando mi desempeño.
A esta altura ya se habrán dado cuenta que es justamente ESA la parte de mi CV que decidí dibujar con la idea de que si algún día lo necesitaba, lo aprendería en lo que canta un gallo; nunca imaginé que no tendría tiempo de hacerlo....
Y bueno, nuevamente Melisa pero esta vez sentada frente a un monitor con una planilla de Excel abierta y con su mejor cara de “COMO MIERDA ME LAS INGENIO PARA HACER ESTO??”. Los labios me temblaban, mis dedos se habían declarado en huelga y lo único que atiné a hacer fué investigar como funcionaba el maldito programa ese que se interponía entre mi destino y yo… Cuatro segundos exactos tardó “mi jefe” en darse cuenta que yo de EXCEL sabía tanto como de fusión nuclear y menos de medio segundo más en empezar a gritarme... si si.. a GRITARME !
-“PARA QUE ME HACE PERDER ASI EL TIEMPO?!?!?! ACASO PIENSA USTED QUE YO ME RASCO Y QUE NO TENGO COSAS MEJORES QUE HACER QUE VER A UNA PERSONA INTENTAR TAPAR SU MENTIRA CON INTENTOS BURDOS DE APRENDER UN PROGRAMA EN 5 MINUTOS PENSANDO ADEMAS... QUE NO ME DARÍA CUENTA?!?!! EHHHH?!?!?!?!”
Todo hubiera sido solo un mal momento si la cosa terminaba ahí pero como en mi vida nada es tan sencillo, los gritos duraron 45 minutos completos. Imaginense, si lo que se tarda en decir la frase arriba expuesta puede hacer que uno pierda las ganas de vivir, que es lo que pueden hacer 45 minutos de frases similares...
-“Señor, disculpe (tartamudeando)... es que hace mucho tiempo que no tengo la necesidad de utilizar este programa... si me da.. si me da... si me da...” y otra vez los gritos..
-“SI ME DA QUE?? UNA OPORTUNIDAD?!?! NUEVAMENTE.. PIENSA USTED QUE YO ESTOY ACA PARA PERDER EL TIEMPO??!!!!”
-“No, no.. es que...” El momento justo en que empezaron de nuevo los gritos fue en el que Melisa dejó de escucharlos y en su reemplazo aparecieron sonidos espantosamente similares a los de los dibujitos animados..
-“bla bla blaaaa bla blaaaaaaa BLA BLA BLAAABLABLAAAAAAAA... LA ENTREVISTA HA TERMINADO... BUENAS TARDES”
-“Buenos tardes...”
Once y media de la mañana me encontraba nuevamente en la puerta del lugar en cuestión, empapada en sudor,temblorosa, con la sonrisa horriblemente dibujada y encima con menos autoestima que un suicida reincidente… la primera entrevista de trabajo de los ultimos 6 meses había terminado en una total catástrofe y las ganas de intentarlo nuevamente habían quedado reducidas a -10.
Sin lugar a dudas, mi instinto taurino impedirá que me rehuse a presentarme la próxima vez que me llamen para una entrevista laboral pero sí les cuento esto... si vuelve a sucederme lo mismo .. sólo diré:
–“Mentí.. si, mentí, no manejo EXCEL ni POWER POINT ni soy tan complaciente con las críticas y además SI, creo que parte de su trabajo es perder el tiempo con gente como yo que pretende aprender un programa en 5 minutos suponiendo que usted no se dará cuenta...”
Luego esperaré complaciente que la tierra se abra y me trague pero esta vez sin necesidad de dibujar absolutamente nada... he descubierto que el arte es otra de las tantas cosas que deberé eliminar de mi hoja de vida...
Hasta la próxima !
martes, septiembre 19, 2006
jueves, agosto 31, 2006
La tienda de dulces...
LLevar a una mujer a un shopping es lo más p arecido posible a entrar a una juguetería de la mano de tu pequeño hijo...
-"Quiero papi !!!"
-" No hijo, no querías la pelota??"
-" Pero yo quiero papiiiiiii" (con carita de niño dulce y tierno)
-"bueno, está bien... preferis esto antes que la pelota??"
-" No papi, yo quiero las dos.. daleeeeeeee"
-"No hijo, las dos cosas no podes.. tenes que elegir una"
-" Noooooooooooo... yo quierooooo..." (Y su cara se transforma en una gran bola colorada llena de lagrimas y muy ruidosa..)
Despues de esto, el padre sale de la juguetería con solo una idea en la cabeza.. "Quien me manda.... y de mi merecida recompensa ni hablar" (Viendo la cara de tristeza de su hijo y las gracias y el abrazo que no aparecen..)
Esta misma historia suele repetirse cada vez que un "inocente" caballero acepta la propuesta de su compañera de turno de ir a "pasear" al shopping.
Quenes han pasado por esta situacion saben exactamente que cuando una mujer dice "vamos a pasear al shopping" ello equivale a estar interminables horas esperando que ella mire todas y cada una de las vidrieras, se pruebe mas de cinco mil prendas y decida tomarse un café en todas las confiterías del patio de comidas. Y todo esto sin mencionar a los famosisimos y bien ponderados (?) "pucheros" que suelen aparecer siempre en el momento justo en el que la dama en cuestión entró en cuentas de que ya no tiene dinero y quedan aún alrededor de diez atuendos por comprar.... Momento de inflexión :
-" Ay... esto quedaría hermoso con la pollera que me acabo de comprar, con las botas que vinos en el local anterior y con esa cartera que dijiste que te gustaba... pero ya no tengo plata..." (Frase que usualmente viene acompañada por una expresion resultante de una mezcla de cachorro hambriento y femme fatale)
Aqui es cuando el caballero, que ya está harto de escuchar "esto me queda bien?? mejor que el anterior?? y si me llevo los dos??" intenta disimuñadamente y no con buenos resultados, escapar de la indirecta (o más bien directa) invitándola a tomar el quinto café de la tarde...
-" Mi amor.. estoy cansado.. nos tomamos un café en ese lugar que te gustó??"
-"Ufaaaaa " (nuevamente cara de cachorro hambriento)
Llegado este punto, la fortaleza masculina (y el límite de su tarjeta de crédito) estan practicamente agotados, pero esto en realidad no sería lo más grave...
Si de "gravedades" hablamos, no podemos dejar pasar lo que sucede cuando el "paseo", en vez de ser de a 2 es de a 4, 6 u 8.
Si hay algo más molesto que ir al shopping con una mujer es ir al shopping con una mujer.. sus amigas y sus respectivos acompañantes.
Si pensaste que esta era la mejor forma de dejar de sentirte un boludo mientras esperas que tu "señorita" revise las 150 remeritas de un local con particular detalles... fuiste demasiado ingenuo... Ahora no solo la esperaras a ella sino tambien a sus amigas; discutiras temas para vos tan absurdos como si para los ojos verdes conviene una remera color borravino o damasco (esos colores que solo conocemos las mujeres) y querrás suicidarte a partir de la quinceava (?) vez que se toque el tema de que una de las damas quería el pantalón que otra se adelanto a comprar...
Pero bueno, si lo que dicen de que "miseria compartida es menos miseria" es cierto, en realidad no hay mucho de que preocuparse... al lado tuyo y con la misma cara de espanto se encuentran los otros caballeros que fueron engañados con la promesa del paseo y que se encuentran ya con el credito agotado de las 3 tarjetas que llevaron encima.
Debo reconocer que cada vez que decido ir a una de las, ya por mi renombradas, "tiendas de dulces para mujeres", me entretengo más viendo a estas manadas de hombres descolocados, furiosos que se encuentran en la puerta de los locales de ropa femenina (ni hablemos de los pobres infelices que son obligados a esperar al lado del probador), que mirando aquella pollera que tanto me gustaria comprar. Se los ve alli, uno al lado del otro, mirando al vacio sin siquiera poder verse unos a los otros para no reconcoerse mutuamente y no puedo evitarlo, siento pena y esa pena generalmente se transforma en una gran carcajada.
Pero bueno.. como la vida es así, la velada suele terminar con una mujer diciendo -"Ay.. estoy muerta.. me duelen los pies.. solo quiero acostarme y dormir" y con un hombre cargado de bolsas (porque la vergüenza y la autoestima pueden irse pero la caballerosidad no.. ?¿?) pensando: "Quien me manda... y de mi merecida recomepensa ni hablar" pero en este caso.. esperando algo más que un gracias y un abrazo....
-"Quiero papi !!!"
-" No hijo, no querías la pelota??"
-" Pero yo quiero papiiiiiii" (con carita de niño dulce y tierno)
-"bueno, está bien... preferis esto antes que la pelota??"
-" No papi, yo quiero las dos.. daleeeeeeee"
-"No hijo, las dos cosas no podes.. tenes que elegir una"
-" Noooooooooooo... yo quierooooo..." (Y su cara se transforma en una gran bola colorada llena de lagrimas y muy ruidosa..)
Despues de esto, el padre sale de la juguetería con solo una idea en la cabeza.. "Quien me manda.... y de mi merecida recompensa ni hablar" (Viendo la cara de tristeza de su hijo y las gracias y el abrazo que no aparecen..)
Esta misma historia suele repetirse cada vez que un "inocente" caballero acepta la propuesta de su compañera de turno de ir a "pasear" al shopping.
Quenes han pasado por esta situacion saben exactamente que cuando una mujer dice "vamos a pasear al shopping" ello equivale a estar interminables horas esperando que ella mire todas y cada una de las vidrieras, se pruebe mas de cinco mil prendas y decida tomarse un café en todas las confiterías del patio de comidas. Y todo esto sin mencionar a los famosisimos y bien ponderados (?) "pucheros" que suelen aparecer siempre en el momento justo en el que la dama en cuestión entró en cuentas de que ya no tiene dinero y quedan aún alrededor de diez atuendos por comprar.... Momento de inflexión :
-" Ay... esto quedaría hermoso con la pollera que me acabo de comprar, con las botas que vinos en el local anterior y con esa cartera que dijiste que te gustaba... pero ya no tengo plata..." (Frase que usualmente viene acompañada por una expresion resultante de una mezcla de cachorro hambriento y femme fatale)
Aqui es cuando el caballero, que ya está harto de escuchar "esto me queda bien?? mejor que el anterior?? y si me llevo los dos??" intenta disimuñadamente y no con buenos resultados, escapar de la indirecta (o más bien directa) invitándola a tomar el quinto café de la tarde...
-" Mi amor.. estoy cansado.. nos tomamos un café en ese lugar que te gustó??"
-"Ufaaaaa " (nuevamente cara de cachorro hambriento)
Llegado este punto, la fortaleza masculina (y el límite de su tarjeta de crédito) estan practicamente agotados, pero esto en realidad no sería lo más grave...
Si de "gravedades" hablamos, no podemos dejar pasar lo que sucede cuando el "paseo", en vez de ser de a 2 es de a 4, 6 u 8.
Si hay algo más molesto que ir al shopping con una mujer es ir al shopping con una mujer.. sus amigas y sus respectivos acompañantes.
Si pensaste que esta era la mejor forma de dejar de sentirte un boludo mientras esperas que tu "señorita" revise las 150 remeritas de un local con particular detalles... fuiste demasiado ingenuo... Ahora no solo la esperaras a ella sino tambien a sus amigas; discutiras temas para vos tan absurdos como si para los ojos verdes conviene una remera color borravino o damasco (esos colores que solo conocemos las mujeres) y querrás suicidarte a partir de la quinceava (?) vez que se toque el tema de que una de las damas quería el pantalón que otra se adelanto a comprar...
Pero bueno, si lo que dicen de que "miseria compartida es menos miseria" es cierto, en realidad no hay mucho de que preocuparse... al lado tuyo y con la misma cara de espanto se encuentran los otros caballeros que fueron engañados con la promesa del paseo y que se encuentran ya con el credito agotado de las 3 tarjetas que llevaron encima.
Debo reconocer que cada vez que decido ir a una de las, ya por mi renombradas, "tiendas de dulces para mujeres", me entretengo más viendo a estas manadas de hombres descolocados, furiosos que se encuentran en la puerta de los locales de ropa femenina (ni hablemos de los pobres infelices que son obligados a esperar al lado del probador), que mirando aquella pollera que tanto me gustaria comprar. Se los ve alli, uno al lado del otro, mirando al vacio sin siquiera poder verse unos a los otros para no reconcoerse mutuamente y no puedo evitarlo, siento pena y esa pena generalmente se transforma en una gran carcajada.
Pero bueno.. como la vida es así, la velada suele terminar con una mujer diciendo -"Ay.. estoy muerta.. me duelen los pies.. solo quiero acostarme y dormir" y con un hombre cargado de bolsas (porque la vergüenza y la autoestima pueden irse pero la caballerosidad no.. ?¿?) pensando: "Quien me manda... y de mi merecida recomepensa ni hablar" pero en este caso.. esperando algo más que un gracias y un abrazo....
sábado, agosto 26, 2006
LA VUELTA AL RUEDO...
Como sucede siempre que uno planifica algo (es decir.. absolutamente todo lo contrario), mi salida se encontró frustrada por miles de situaciones acercando nás mi aventura a una novela de Daniel Steel que a un apasible García Márquez.
Lograr pasar el período de preparaciones de forma exitosa ya había pronosticado una noche para recordar. Horas antes había comprado ese pushup que dicen atrae los ojos masculinos (el problema creo que vendría al intentar evitar que mis pechos se desinflen frente al primer acercamiento pero creo que eso es algo que tendré que analizar luego), había elegido meticulosamente el atuendo a exhibir y con el cual me sentiría cómoda para pasar la noche (cosa totalmente fuera de lugar porque lo unico que esperaba lograr era que me lo sacaran lo más rapido posible..) y había, con más esfuerzo del que me gustaría reconocer, logrado parecerme a una de esas mujeres de las revistas por las cuales, supongo, los hombres deliran.
En fin, todo estaba dispuesto para que la noche me sorprendiera y lograra volver a ese mundo de las mujeres “satisfechas” que seria lo opuesto al que en resumidas cuentas pasa por mirar peliculas cursis con una gran bolsa de chocolates y en pantuflas.
Emperifollada como ustedes pueden imaginarse y con más intención que ánimo por volver al “ruedo” salgo de casa. El pronóstico predicaba que la noche estaría despajada y que habría muy baja temperatura asi que, previendo la situacion decidí comprarme un fantástico abrigo que hoy fue mi alegría y mañana será mi tristeza al mirar la cuenta de la tarjeta pero bueno, el rojo de la tarjeta solo me recordaría lo fantástica de una noche provechosa (o eso debía).
Como venía diciendo... salgo de casa pero como la vida se empecina en divertirse conmigo, 27 grados me esperaban y el nuevo abrigo nuevo que tanto me costó fue a parar al asiento trasero del auto con menos de una postura encima y mas de una cuota que afrontar. Sin embargo, decidí que este pequeño tropiezo no iba a arruinarme la noche por lo que, sin más, le día arranque al auto. Hasta aquí todo parecía estar dentro de los parámetros normales de una salida habitual pero como siempre digo y no me canso de repetir... si pensé que todo iba a mejorar.. lo pensé demasiado rápido. Mi auto entró en una especie de convulsión que me dio a entender sin demasiadas explicaciones que él tenía menos ánimo que yo para dicha salida pero además de eso, tenía menos intenciones por lo que intenté hacerlo entrar en razón. Que cebador... que chequear la nafta.. que chequear el aceite.... todo funcionaba y bueno.. en mi desesperación y con mi complejo de “mujer maravilla” decidí abrir el baúl (Nótese que abro el baúl y no el capó... yo pose un hermoso y galomoroso.. FIAT 600).
Con mis pilchas nuevas meto las manos en eso que los hombres llaman MOTOR y que yo llamo “pieza gigante de metal que ensucia y que tiene muchas cosas que no entiendo”. Ahora, se habran percatado que de autos no entiendo nada y esto de hacerme la “mecánica infalible” no sólo no dio buenos resultados sino que termino de arruinar lo que tantas horas me costó conseguir: las manos completamente cubiertas de aceite... la ropa sucia y con olor a humo, y el maquillaje en un estado más que pauperrimo. Al final de cuentas.. el auto no arrancó y yo tuve que correr a cambiarme.. maquillarme y peinarme nuevamente para intentar llegar a la hora estipulada al lugar estipulado.
Como podrán imaginarse la “semi” replica de mi estado anterior no fue ni semi ni réplica pero por lo menos había logrado eliminar el olor a humo y las manchas de aceite. Y así como estaba salí nuevamente.
Ya pensando que los dioses ya se habían entretenido bastante con mi desgracia y suponiendo que nada más podía sucederme, entré a lo que debía ser “un mar de peces” para mis ojos y mi disfrute. La noche comenzaba a mejorar.... buena música, bellos especímenes para el disfrute de los ojos... todo parecía indicar que el “tren seguía por los rieles” asi que me acerqué a la barra para pedir algo de tomar.
- “Hola, me das una cerveza??”
- “Cristal??”
- “Si, por favor”
Disfrutando mi cerveza me quedé en la barra hasta que un muy apuesto caballero se acerca ... me mira y me dice..
- “Que lindos ojos.. pero..mm.. que es eso en tu frente?”
-“En mi frente??? Que hay en mi frente??”
- “No se.. como una sombra negra... “
Noooo... ecatombeeeeeeee !!! Si hubo algo de lo que no me percaté es que frente a la luz negra de los lugares como en el que me encuentro ... Se veía la manchaaaaaaa !!!! esa mancha de aceite que no pude terminar de sacarme en la ducha y que decidí cubrir con maquillaje !!!! Y ahi me percaté... “con razón yo me sentía tan admirada.. no era el pushup.. era la mancha de aceite en el medio de la frenteeeeeeee !!!!.
Desesperada como toda mujer salí corriendo para el baño.. y si.. efectivamente la mancha estaba allí y ni dios ni todos los ángeles hubieran podido hacer que desapareciera en los próximos 10 minutos por lo que con la cara desfigurada de la bronca y sin mas opciones que 1). Seguir como si nada y hacerme la boluda o 2). Salir corriendo para mi casa y terminar aquí la velada que tanto me había costado, elegí la primera.
Asi que no lo pensé más y salí del baño con mi mejor cara de “ganadora” (tengamos en cuenta el hermoso manchon de aceite que me adornaba) a ver si podía por lo menos.. sacar algo productivo o remotamente interesante para llevarme de semejante noche. “Perdido por perdido” – me dije y me acerque a un caballero que se encontraba gustosamente disfrutando algo que parecía ser sacado de un pozo ciego...
-“Hola.. todo bien??”
-“Todo bien.. vos?’ te sentis bien?”
-“Si.. barbaro.. porque??”
- “No.. que se yo.. estas un poco pálida y .. no no.. nada”
Y en lo que tarde en prenderme un cigarrillo en caballero en cuestión había hecho un acto similar al de David Copperfield y había desaparecido por completo.
Mi estadía en aquél recóndito lugar de mi existencia (porque a esta altura ya estaba pensando que solo existía en mi pesadilla) transcurrió de igual manera durante las siguientes 2 horas y desilucionada de la noche, la vida y los hombres decidí retornar hacia mi hogar.
Ya agotada.. con dolor de pies.. deprimida y enbroncada me dispongo a tomar un taxi. Me paro en una esquina y frente al primero que veo pasar desocupado estiro la mano.... nada.. no frena.. Bueno- pienso, irá a buscar a alguien....
Pasa otro... estiro la mano y nada.... sigo esperando; pasa otro.. y NADA ! Esto más que una pesadilla eran varias ! Cuarenta minutos y como 8 taxis despues frena uno.. SIIIIIIIIIIIII... FRENOOOO !!! Satisfecha con mi perseverancia frente a semejante rejunte de situaciones patéticas, me siento tranquila en el taxi, le indico a donde voy y me relajo. Llegamos- me dice el amable conductor .. “Cuanto es??”- pregunto yo sin mas preocupaciones ni intenciones que ver si mi cama esta en condiciones y sacarme los zapatos...
- “50 pesos”
-“50 pesos?!?!?! Pero no venimos de la Quiaca?!?!.. como 50 pesos?!”
- “Si señora.. (uyyy me dijo señoraaaaaaaaa), 50 pesos”
Mi furia podría haber sido la inspiración de una película de “Hitchcock” ... miro el taxímetro y efectivamente marcaba 50 pesos ! Como mierda puede ser que me cobre 50 pesos por hacer 30 cuadras?!?!?! La poca energía que poseía 20 minutos antes se vió multiplicada por cien cuando veo al conductor con una sonrisa irónica esperando que le pagara los malditos cincuenta pesos...
Le propicie al taxista una serie de improperios muy poco dignos de una dama con la esperanza de que reconociera que pretendía estafarme y desistiera de su intención de hacerlo. Como se imaginarán nada de eso sucedió y yo tuve que disponerme a pagar lo que el señor en cuestión me exigía. Pero como en mis aventuras no todo se termina tan rápido ni tan fácil, miro en la billetera y solo tenía 30 pesos.. 30 pesos?? Y ahi recordé.. “ropa.. maquillaje.. peinado... nafta para el auto.. entrada .. bebida... taxi de ida.. y ...” no hay mas !!!
Para que puedan entenderme mejor.. no sólo le tuve que dejar los 30 pesos.. sino tambien mi reloj (el único que tenía).
El sol asomaba ya en el horizonte y yo entraba en mi casa repasando la noche.. “gasté todo el efectivo que tenía, la tarjeta quedó en rojo, el auto no arrancó, ensucié mi ropa nueva con aceite, tengo una mancha en la frente, perdí mi reloj, me trataron de enferma, me estafaron y encima me volvi sola...”; Mi vuelta al ruedo fué un completo fracaso pero como mi naturaleza me lo exige.. no abandonaré la tarea asi que si les parece que esto es demasiado y que ya nada puede sorprenderlos... no se confíen, siempre encuentro la forma de hacerlo nuevamente ...
Hasta la próxima !
Lograr pasar el período de preparaciones de forma exitosa ya había pronosticado una noche para recordar. Horas antes había comprado ese pushup que dicen atrae los ojos masculinos (el problema creo que vendría al intentar evitar que mis pechos se desinflen frente al primer acercamiento pero creo que eso es algo que tendré que analizar luego), había elegido meticulosamente el atuendo a exhibir y con el cual me sentiría cómoda para pasar la noche (cosa totalmente fuera de lugar porque lo unico que esperaba lograr era que me lo sacaran lo más rapido posible..) y había, con más esfuerzo del que me gustaría reconocer, logrado parecerme a una de esas mujeres de las revistas por las cuales, supongo, los hombres deliran.
En fin, todo estaba dispuesto para que la noche me sorprendiera y lograra volver a ese mundo de las mujeres “satisfechas” que seria lo opuesto al que en resumidas cuentas pasa por mirar peliculas cursis con una gran bolsa de chocolates y en pantuflas.
Emperifollada como ustedes pueden imaginarse y con más intención que ánimo por volver al “ruedo” salgo de casa. El pronóstico predicaba que la noche estaría despajada y que habría muy baja temperatura asi que, previendo la situacion decidí comprarme un fantástico abrigo que hoy fue mi alegría y mañana será mi tristeza al mirar la cuenta de la tarjeta pero bueno, el rojo de la tarjeta solo me recordaría lo fantástica de una noche provechosa (o eso debía).
Como venía diciendo... salgo de casa pero como la vida se empecina en divertirse conmigo, 27 grados me esperaban y el nuevo abrigo nuevo que tanto me costó fue a parar al asiento trasero del auto con menos de una postura encima y mas de una cuota que afrontar. Sin embargo, decidí que este pequeño tropiezo no iba a arruinarme la noche por lo que, sin más, le día arranque al auto. Hasta aquí todo parecía estar dentro de los parámetros normales de una salida habitual pero como siempre digo y no me canso de repetir... si pensé que todo iba a mejorar.. lo pensé demasiado rápido. Mi auto entró en una especie de convulsión que me dio a entender sin demasiadas explicaciones que él tenía menos ánimo que yo para dicha salida pero además de eso, tenía menos intenciones por lo que intenté hacerlo entrar en razón. Que cebador... que chequear la nafta.. que chequear el aceite.... todo funcionaba y bueno.. en mi desesperación y con mi complejo de “mujer maravilla” decidí abrir el baúl (Nótese que abro el baúl y no el capó... yo pose un hermoso y galomoroso.. FIAT 600).
Con mis pilchas nuevas meto las manos en eso que los hombres llaman MOTOR y que yo llamo “pieza gigante de metal que ensucia y que tiene muchas cosas que no entiendo”. Ahora, se habran percatado que de autos no entiendo nada y esto de hacerme la “mecánica infalible” no sólo no dio buenos resultados sino que termino de arruinar lo que tantas horas me costó conseguir: las manos completamente cubiertas de aceite... la ropa sucia y con olor a humo, y el maquillaje en un estado más que pauperrimo. Al final de cuentas.. el auto no arrancó y yo tuve que correr a cambiarme.. maquillarme y peinarme nuevamente para intentar llegar a la hora estipulada al lugar estipulado.
Como podrán imaginarse la “semi” replica de mi estado anterior no fue ni semi ni réplica pero por lo menos había logrado eliminar el olor a humo y las manchas de aceite. Y así como estaba salí nuevamente.
Ya pensando que los dioses ya se habían entretenido bastante con mi desgracia y suponiendo que nada más podía sucederme, entré a lo que debía ser “un mar de peces” para mis ojos y mi disfrute. La noche comenzaba a mejorar.... buena música, bellos especímenes para el disfrute de los ojos... todo parecía indicar que el “tren seguía por los rieles” asi que me acerqué a la barra para pedir algo de tomar.
- “Hola, me das una cerveza??”
- “Cristal??”
- “Si, por favor”
Disfrutando mi cerveza me quedé en la barra hasta que un muy apuesto caballero se acerca ... me mira y me dice..
- “Que lindos ojos.. pero..mm.. que es eso en tu frente?”
-“En mi frente??? Que hay en mi frente??”
- “No se.. como una sombra negra... “
Noooo... ecatombeeeeeeee !!! Si hubo algo de lo que no me percaté es que frente a la luz negra de los lugares como en el que me encuentro ... Se veía la manchaaaaaaa !!!! esa mancha de aceite que no pude terminar de sacarme en la ducha y que decidí cubrir con maquillaje !!!! Y ahi me percaté... “con razón yo me sentía tan admirada.. no era el pushup.. era la mancha de aceite en el medio de la frenteeeeeeee !!!!.
Desesperada como toda mujer salí corriendo para el baño.. y si.. efectivamente la mancha estaba allí y ni dios ni todos los ángeles hubieran podido hacer que desapareciera en los próximos 10 minutos por lo que con la cara desfigurada de la bronca y sin mas opciones que 1). Seguir como si nada y hacerme la boluda o 2). Salir corriendo para mi casa y terminar aquí la velada que tanto me había costado, elegí la primera.
Asi que no lo pensé más y salí del baño con mi mejor cara de “ganadora” (tengamos en cuenta el hermoso manchon de aceite que me adornaba) a ver si podía por lo menos.. sacar algo productivo o remotamente interesante para llevarme de semejante noche. “Perdido por perdido” – me dije y me acerque a un caballero que se encontraba gustosamente disfrutando algo que parecía ser sacado de un pozo ciego...
-“Hola.. todo bien??”
-“Todo bien.. vos?’ te sentis bien?”
-“Si.. barbaro.. porque??”
- “No.. que se yo.. estas un poco pálida y .. no no.. nada”
Y en lo que tarde en prenderme un cigarrillo en caballero en cuestión había hecho un acto similar al de David Copperfield y había desaparecido por completo.
Mi estadía en aquél recóndito lugar de mi existencia (porque a esta altura ya estaba pensando que solo existía en mi pesadilla) transcurrió de igual manera durante las siguientes 2 horas y desilucionada de la noche, la vida y los hombres decidí retornar hacia mi hogar.
Ya agotada.. con dolor de pies.. deprimida y enbroncada me dispongo a tomar un taxi. Me paro en una esquina y frente al primero que veo pasar desocupado estiro la mano.... nada.. no frena.. Bueno- pienso, irá a buscar a alguien....
Pasa otro... estiro la mano y nada.... sigo esperando; pasa otro.. y NADA ! Esto más que una pesadilla eran varias ! Cuarenta minutos y como 8 taxis despues frena uno.. SIIIIIIIIIIIII... FRENOOOO !!! Satisfecha con mi perseverancia frente a semejante rejunte de situaciones patéticas, me siento tranquila en el taxi, le indico a donde voy y me relajo. Llegamos- me dice el amable conductor .. “Cuanto es??”- pregunto yo sin mas preocupaciones ni intenciones que ver si mi cama esta en condiciones y sacarme los zapatos...
- “50 pesos”
-“50 pesos?!?!?! Pero no venimos de la Quiaca?!?!.. como 50 pesos?!”
- “Si señora.. (uyyy me dijo señoraaaaaaaaa), 50 pesos”
Mi furia podría haber sido la inspiración de una película de “Hitchcock” ... miro el taxímetro y efectivamente marcaba 50 pesos ! Como mierda puede ser que me cobre 50 pesos por hacer 30 cuadras?!?!?! La poca energía que poseía 20 minutos antes se vió multiplicada por cien cuando veo al conductor con una sonrisa irónica esperando que le pagara los malditos cincuenta pesos...
Le propicie al taxista una serie de improperios muy poco dignos de una dama con la esperanza de que reconociera que pretendía estafarme y desistiera de su intención de hacerlo. Como se imaginarán nada de eso sucedió y yo tuve que disponerme a pagar lo que el señor en cuestión me exigía. Pero como en mis aventuras no todo se termina tan rápido ni tan fácil, miro en la billetera y solo tenía 30 pesos.. 30 pesos?? Y ahi recordé.. “ropa.. maquillaje.. peinado... nafta para el auto.. entrada .. bebida... taxi de ida.. y ...” no hay mas !!!
Para que puedan entenderme mejor.. no sólo le tuve que dejar los 30 pesos.. sino tambien mi reloj (el único que tenía).
El sol asomaba ya en el horizonte y yo entraba en mi casa repasando la noche.. “gasté todo el efectivo que tenía, la tarjeta quedó en rojo, el auto no arrancó, ensucié mi ropa nueva con aceite, tengo una mancha en la frente, perdí mi reloj, me trataron de enferma, me estafaron y encima me volvi sola...”; Mi vuelta al ruedo fué un completo fracaso pero como mi naturaleza me lo exige.. no abandonaré la tarea asi que si les parece que esto es demasiado y que ya nada puede sorprenderlos... no se confíen, siempre encuentro la forma de hacerlo nuevamente ...
Hasta la próxima !
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